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DEJA LA IRA DEJA EL ENOJO


NACEMOS DEFECTUOSOS

Uno de los defectos que traemos es la ira y el enojo como efecto del pecado, y el principal error que cometemos al enfrentar este pecado es querer controlarlo con nuestras técnicas, por ejemplo el aislarnos de personas difíciles, apaciguar nuestras malas relaciones con algún regalito ya sea unas vacaciones, un aumento en el sueldo, un buen vestido, dejar que el tiempo cambie nuestro malas relaciones, etc. Pero el problema allí esta, siempre terminamos perdiendo la batalla y la renuncia en el trabajo llego, la familia se dividió y en la iglesia las relaciones se deterioraron y todo se acabo. Creo que debimos haber atendido la advertencia de la palabra de Dios, que todo ser humano es impotente contra el pecado


Romanos 7:15-20; Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago. Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena. De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí. Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.


Una equivocada solución nos puede llevar a perder nuestro tiempo y a malos resultados, como crear hábitos de violencia y esto entre mas lo negamos mas daño nos hacemos, es urgente que trabajemos a tiempo con nuestra ira y enojo antes que terminemos derramando lagrimas frente al álbum de fotos de nuestras familias separadas, terminemos frustrados recordando todas las oportunidades perdidas por no aceptar que llevamos dentro de nosotros un potencial de maldad para auto dañarnos y dañar a los demás.


QUE PROVOCA LA IRA Y EL ENOJO

Detrás de esta mala reacción se esconde el pecado de la AMARGURA, del disgusto, del resentimiento por errores cometidos y ofensas recibidas. Cuando no hemos aplicado el PERDON a estas situaciones es cuando nos llenamos de ira y enojo llevándonos a vivir alterados alzando la voz, calumniando y teniendo malas intenciones hacia los demás.


Efesios 4:31; Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, PERDONÁNDOOS unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

El enojo es la alteración de nuestro animo que genera enfado hacia una persona o una situación, pero la IRA, es una furia muy intensa y violenta que descontrola a una persona sobre si misma que la induce a la venganza. Y como hemos dicho anteriormente que la raíz de toda ira y enojo es la AMARGURA, y esta es como una raíz de un árbol que esta escondida en los sentimientos y recuerdos de las personas y es importante cortar y sanar esa raíz de amargura para poder estar libres de toda ira y enojo, y la medicina es el PERDON


Hebreos 12:15; Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados

UN LLLAMADO Y AYUDA DEL CIELO

El primero en decirnos que dejemos la ira y desechemos el enojo es nuestro creador, nuestro Dios, el sabe perfectamente los daños que ocasionan estos sentimientos pecaminosos, pero lo mas importante de todo es, que el tiene un ingrediente que nos ha brindado para lograr perdonar, amar, sanar y consolar nuestro herido corazón, es su Santo Espiritu que corre en todo nuestro interior para darnos toda la fuerza y energía que necesitamos para vivir una vida controlada y segura


Salmos 37:7-8; Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, Por el hombre que hace maldades. Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo.
Proverbios 19:19; El de grande ira llevará la pena; Y si usa de violencias, añadirá nuevos males.

Juan 7:37-39; En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.

Juan 14:16; Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre

Gálatas 5:22-23; Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
2 comentarios

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Muy buena enseñanza gracias hno David bendiciones

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Muy buen consejo!

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